Me despido en la tarde de Florencia.
No hablaré del mercado sin apego
Oh! Los pisos de mármol con anego
del David y volver con esta ausencia.
Sumerges este espíritu, cadencia
del acuerdo escuchado. Es estratego
en expresiva burla que te entrego...
Todo es arte en historia. Es otra esencia.
He atrapado la luz tan plateada
que se siente en los poros explayada
para darme este frío de abandono.
Por siempre llevaré como estandarte
la mirada gustosa de brillante...
Entre mi corazón tendrá su trono.
Amalia Lateano