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lunes, 30 de noviembre de 2009

DESEO

DÉCIMA
Cuando quiero recordar
una punción más que bonita
siento que soy tu alhajita
con tus besos para unir.
Y tu amor para seguir
porque vivo la abundante
dicha de sangre vibrante
Amado y prometedor.
Eres pasional amor
Deja, mi amor, que lo cante...

AMALIA LATEANO

viernes, 27 de noviembre de 2009

MAYO


MAYO

Por las brisas de mayo
Van los recuerdos.
Va saudade. Soliloquio de luna.
Lejano laberinto.
Lontano amore.
Por encima de los pinos, el cielo
Emerge limpio con un negro azulado.
Debajo de nosotros,
Abajo, en la tierra
Que pisamos, caen las lágrimas.
Y son los sueños
Que nos doblegan
Con una emoción extraña


AMALIA LATEANO

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Verano Senryú)



Arde la sangre
por el sol del verano.
Agua y arena.

AMALIA LATEANO

DOS ÁNGELES

DOS ÁNGELES
I


Sabía que iba a llegar mucho antes que mamá se lo dijera.
Una mañana de primavera lo presintió en el aire, como una fragancia nueva.
Después de transcurrido un tiempo, mamá lo llamó, casi en secreto…
---Vas a tener un hermanito--- le dijo con voz dulce, tomándole las manos, y él repuso:
---Ya lo sé… --- y se fue silbando a jugar con su pelota de cuero.

Todos los días pensaba en él, de qué color serían sus ojos, su pelo, qué nombre le pondrían…
---Si es varón se llamará Antonio, como el abuelo.
Y a su mamá que agregaba:
---Seguro que después lo llamaremos Nino, como al abuelo…

Y Guillermo soñaba por las noches con su hermano Nino, abiertos sus ojos a la esperanza.
Apoyaba sus manos en el vientre redondo de mamá para sentirlo más cerca… Y comenzó a guardar en una bolsa los juguetes que ya no usaba: un conejo de peluche, los cubos de plástico, un trompo, los soldaditos…
“Cuando venga, voy a llevarlo a la canchita de Newbery--- se decía--- y lo voy a defender si quieren pegarle, y le voy a enseñar a hablar, a pelar caramelos, a jugar al mete gol, a caminar…
Al pensar en su hermanito se sentía grande, poderoso, un gigante como papá.
Por eso cuando lo vio en el moisés durmiendo con los puños cerrados, todo arrugado y tan chiquito, se emocionó mucho pero también se desencantó un poco.
--- ¡Esperé tanto tiempo y Nino no me conoce --- se quejaba.
---Guille, dentro de unos mese te va a reconocer. Tené paciencia--- le explicaba papá.
Trató de “tener paciencia”; pero seguía jugando siempre con Martín.
Mejor dicho, los sábados se encontraba con su amigo porque los días de semana estaba solo.
Entonces, mamá inventó, para él, juegos nuevos con su hermanito: pasearlo por la vereda, darle la mamadera, arroparlo, ponerle talco.
Lo cuidaba cada vez que mamá se lo pedía.
No quería que nadie lo tocara porque había oído decir que los bebitos no se tocan… Pero la razón más poderosa la guardaba dentro de su corazón.
Día tras día el bebé fue creciendo para alegría de Guillermo.
Aprendió a gatear. A estar erguido. A dar los primeros pasos tambaleantes. Y luego a caminar derechito.
Lo más importante ocurrió una mañana, mientras desayunaban, porque Nino dijo: "---Iieee ---" y le tendió los bracitos redondos para que lo bajara de su sillita.
Aprendió a comer solo. A jugar con los cubos. A zapatear. A patear la pelota. A contar hasta seis. A jugar al veo-veo. A escribir rayitas en el pizarrón. A dibujar casitas. Y a reírse cuando su hermano le hacía cosquillas…
Entonces sí, Guillermo supo lo que era tener un amigo, un hermano…


II
--- No lo hagas correr, le hace mal.
--- No lo asustes. No lo pongas nervioso.
--- No. No lo hagas reír tanto. No debe cansarse.
--- El nene debe estar tranquilo.
Una a una se sucedían las recomendaciones de mamá y papá, cuando jugaba con Nino, después de hacer los deberes y estudiar la lectura.
--- ¡¡Pero, papá , ¿Por qué no puede jugar conmigo?...¿Por qué no puede jugar a la pelota?...¿Por qué no puede cansarse como me canso yo?--- preguntó Guille una tardecita medio enojado.
---Porque Nino es muy chico--- respondió papá desviando la mirada de esa cara sucia.
---Cuando yo era chiquito me cansaba y sudaba y corría con vos. ¿No te acordás papi?...
---El nene está enfermo. No es…fuerte…como vos…Hay que cuidarlo mucho…__musitó lentamente papá, como si le causara una profunda pena pronunciar cada una de las palabras.

Estaba enfermo igual que el abuelo. Se llevaba la mano al pecho o se apoyaba en la pared, jadeante.
---El nene se va a quedar unos días en la cama---dijo mamá.
No fueron días, fueron semanas interminables que sumaron hasta formar meses. Nino empeoraba. No tenía ganas de jugar. Cada vez que entraba en la habitación del hermano (ya no dormía con él; su camita estaba junto a la de la abuela que llegó para ayudar a mamá) ---esa habitación con olor a remedios y en penumbras---lo veía sentado, sostenido por las almohadas. Y al rato, Nino quería que se fuera, quería acostarse, quería dormir…
Los sábados por la tarde, Guille iba a jugar con los chicos al fútbol. Cuando volvía con las mejillas rojas, con sus rodillas arañadas y sucias, y tan contento, se quedaba frente a la puerta del dormitorio sin atreverse a entrar. Se sentía culpable al ver al chiquito en la cama abultando cada vez menos. ¡Tenía una rabia…!
Nino casi no se daba cuenta de su llegada. Giraba la cabeza y lo miraba en silencio como si su presencia o su ausencia no le importaran.
Guille estaba un rato junto a la cama, lo escuchaba respirar con dificultad, le contaba cosas y enseguida su monólogo traía al silencio. Mamá le pedía que saliera. (Su mami tenía los ojos agrandados por las ojeras)…
Y el Doctor ése…siempre serio…con olor a remedio…

¿De qué murió el abuelo? --- preguntó Guillermo una noche mientras cenaban, y su vocecita quebró el cristal de silencio que envolvía a sus padres.
---De viejo… --- contestó papá sin levantar los ojos del plato.
Esa noche, antes de dormirse, Guillermo pensó que la gente se muere cuando es viejita…Y se preguntó: --- ¿Y por qué Nino que tiene tres años, que es tan chiquitito, está tan viejo como el abuelo?...tan pálido como el abuelo…
Pero si todavía tiene que aprender tantas cosas…el nombre de las flores…el de los autos…y cómo se hace un barrilete…
Por las mañanas, antes de ir a la escuela, Guille, besaba la carita de su hermano y con una voz chiquitita, para que nadie se enterara, le decía: ---Te voy a traer la luz, y te vas a curar…
Y cuando regresaba al mediodía apoyaba a Nino contra su cabecita porque le traía un rayo de sol entre sus párpados.
También le daba su calor apretando las manitos lacias, y le respiraba cerquita de la boquita entreabierta con los globos de su saliva para darle su aire, todo su aire…
Deseaba que se sanara. Lo deseaba con fuerzas. Se obligaba a pensar sin distraerse, porque le habían dicho que si se pide algo fervientemente, se logra.
Y él quería obtener: el color de la rosa para teñir las mejillas, el aire para inflar el pechito hundido, el sol para rescatar los ojitos cerrados…

Lo llevaron a pasar las vacaciones de verano al campo, a casa de sus primos.
Guillermo no podía dejar de pensar en su hermano. Cierto que de día jugando con Cachi y Bocha, y nadando en la pileta se olvidaba; pero de noche daba muchas vueltas en la cama, recordándolo.
Siempre, antes de dormirse, le pedía a Jesús que lo sanara…
Una noche, solo en su habitación, sacó la cuenta de que hacía diecinueve días que no tenía noticias de Nino.
--- ¿Por qué no me vienen a buscar?... se preguntó, y en la oscuridad se sintió tan indefenso y triste que dos lágrimas asomaron a sus ojos.
Se durmió conteniendo el llanto, con hipo y soñó que el chiquito moría como el abuelo…
---“Como el abuelo, de viejo…pero Nino no es viejo… Es una equivocación… ¡Se equivocó Dios!...todo va a estar equivocado…Mañana no va a ser más de día…No va a salir el sol…Se van a secar todas las flores… y los árboles…Habrá un gran silencio en el mundo…Si es una equivocación de Dios…vamos a tener que pagarla de alguna manera…No habrá más luz…El sol no va a salir más…

A la mañana siguiente la mamá lo despertó con un beso.
--- ¡Mami! ¡Mami! --- dijo Guillermo al reconocerla y se abrazaron muy fuerte.
Con la cabeza apretada todavía en el regazo de su madre, Guillermo miró hacia el ventanal abierto al jardín. Como algo inexplicable, redondo y amarillo entraba el sol. ¡Y se asomaba la carita sonriente de Nino!...

Con los últimos rayos de la tarde regresaron a la ciudad. Cansados y felices.
En los días siguientes recibieron muchas visitas. Los vecinos, los amigos, los parientes, todos admirados exclamaban:
--- ¡Qué no hace hoy la ciencia!... ¡Es increíble!...
Lo mismo dije yo a Guillermo cuando lo encontré con su hermano en la plaza de juegos, y él, con toda la seriedad que es posible encontrar en un chico de nueve años, me contestó:
---No. Es porque Dios no se equivoca. Si vive, vive por El.
Y se alejó con su hermano hacia el sector de las hamacas donde estaba mi sobrino.
Me quedé pensando en el valor de la fe.

Andrés, con sus reclamos me trajo de nuevo a la realidad: quería que lo llevara a tomar un helado.
--- ¡Buena idea!---le dije--- Tomados de la mano los dos nos pusimos a irnos. Pero antes, busqué con la mirada a los chicos para saludarlos, y vi que salpicados de arena corrían dos ángeles…

AMALIA LATEANO

lunes, 23 de noviembre de 2009

HAIKU -TORMENTA


Luz en la sombra.
La tormenta de noche,
Una centella.

domingo, 15 de noviembre de 2009

De a dos


De a dos
Por Amalia LATEANO

Ahora espero un llamado y el llamado nunca llega.
- “Hola linda, cómo estás? ... Que tengas un buen día... Te espero en un café y charlamos?”
Pero el llamado no llega.

No conoce que estoy acostada como siempre a su lado y no duermo, que mis ojos se estiran en un deslumbramiento que atraviesa la ventana y que la quimera desviste mi instinto, y la debilidad de mi cuerpo se va ganando poco a poco por la turbación del mañana y de las tinieblas que me rodean.

Ud. no se percata, que pronuncié para mí sola, una elegía íntima para encender un poco esa tenebrosa congoja, traspasada por ajenos ronquidos y cercanos bostezos.

No percibe que mis apetitos se han ido desmesuradamente lejos, y mis voracidades se ahogaron con el tiempo, que cada sombra sin duda será semejante a otra, para resignarme a la rutina, como una expiación.


Ahora espero un llamado y el llamado nunca llega.
-“Hola linda, cómo estás? ... Que tengas un buen día... Te espero en un café y charlamos?”
Pero el llamado no llega.

No repara que el vientre me cruje porque el espacio lo apesadumbró a destiempo, y ya sabe que nunca más volverá a punto cero.

No diferencia, acaso, que soñaba con amarlo y darle hijos, hacerme madre, de esos que la vida le dio, y que me dio...

No alcanza a entender que la mayor degradación del espíritu es el desarraigo de la sangre, que al ignorarla cada día, la indignó y llenó de agujeros.

No distingue que me madrugaba amaneceres para no aflojar, antes que el reloj me invitara a levantarme, arrastrando el cadáver de su esposa y de sus otras amantes. Antes que me cepillara los dientes, recogiera mi pelo, y saliera del cuarto lentamente sin un beso.


Ahora espero un llamado y el llamado nunca llega.
-“Hola linda, cómo estás? ... Que tengas un buen día... Te espero en un café y charlamos?”
Pero el llamado no llega.

No descubre, que la luna borroneada me acompañó durante más de treinta años, hasta la esquina, mientras contaba y buscaba en la cartera moneditas, que me dieran derecho a un traslado sin estrujones ni opresiones, ni ahogos llevando opacos los anteojos, sin el roce de otros viajeros y ser, para ellos, mejor dicho: No existir para nadie.

No debe reclamar, dientes adentro, por ese asiento negligentemente vacío, ya que nunca invité a sentarse a otro pasajero, justo dos paradas antes de descender... No le corresponde requerir, cuál fue el rito matinal de cruzar la ruta entre bocinazos y frenadas insultantes, transitando las veredas abandonadas, o inundadas y embarradas tras la lluvia, por una cuestión de dignidad. Al alcanzar el espacio, he suspirado, como segura de haber ganado un premio. Y después caminé con hidalguía, esbelta y sonriente, y crucé la galería del tiempo.

No le pertenece mi pasado, porque mi prodigioso amparo fue el trabajo, donde me sentí reina sin serlo y que a mi gusto me coloqué o quité la máscara, el antifaz o la careta, según las circunstancias.

Siempre cierro a las 23 hs. el teatro, y enfrento al espejo soplón, y me desmaquillo y peino, mientras acondiciono mi ropa, y me baño y perfumo para ser la mujer que se sienta en una silla imaginaria y se cruza de piernas...


Ahora espero un llamado y el llamado nunca llega.
-“Hola linda, cómo estás? ... Que tengas un buen día... Te espero en un café y charlamos?”
Pero el llamado no llega.

No debe importarle que esas referidas señales de un extraño inventen mi aventura y que me sienta bella, que los años no me pesen y que por un instante la vida se abra paso y se renueve.

Me acuesto a su lado cada noche, y él cree que todavía estoy dormida...

Pero yo sueño...

viernes, 13 de noviembre de 2009

MUJERES INNOVADORAS-2009


LA PROFESORA AMALIA LATEANO CON  SUS PARES  GALARDONADAS EN
LETRAS POR LA  HONORABLE CÁMARA DE SENADORES.
          AÑO 2009

MUJERES INNOVADORAS- AÑO 2009


miércoles, 11 de noviembre de 2009

MUJERES INNOVADORAS 2009

 MUJERES INNOVADORAS AÑO 2009

En el Recinto del Senado bonaerense se entregaron los premios a Mujeres Innovadoras de la provincia de Buenos Aires. Esto sucedió el día 10 de noviembre de 2009, a las 13 horas.

El vicepresidente primero de la Cámara, Federico Scarabino, dio la bienvenida a las premiadas en el acto organizado por la Comisión de Igualdad Real de Trato y Oportunidades del Senado, presidida por el senador de la Coalición Cívica Daniel Expósito.

También estuvieron presentes los senadores de la UCR Nora Arbio; de la Coalición Cívica, Andrés Antedoménico y del FPV-PJ Beatriz Arpigiani, Mariel Urruti, Adelma Arguissain, José Manuel Molina y Guido Carlotto.

Instituido por ley, el Premio Mujeres Innovadoras se entrega anualmente para distinguir a las mujeres de la Provincia de Buenos Aires que se hayan destacado en algunas de las 21 actividades o disciplinas contempladas: Lucha por los discapacitados; Promoción de la organización barrial; Acción política; Artes plásticas; Labor docente; Acciones innovadoras; Derechos humanos; Defensa de la niñez; Defensa de los Derechos de la Ancianidad; Defensa de los Derechos Laborales; Música; Deporte; Danzas; Letras; Promoción de la Cultura; Artesanía; Derecho y política de la juventud; Labor científica; Economía y creatividad empresaria; Actividades solidarias y Comunicación.

En el  rubro LETRAS  recibió MENCIÓN ESPECIAL la Profesora AMALIA LATEANO de la ciudad de ROJAS.
http://prensa.senado-ba.gov.ar/prensa_Novedad_C.aspx?id=66



domingo, 1 de noviembre de 2009

Poema DESTACADO -MAREAS DEL ALMA

MAREAS DE
ACTUALIDAD SOCIAL

se complace en presentar el

POEMA DESTACADO

DEL MES DE OCTUBRE




*CHICOS DE CENIZA*

por *GALA GROSSO*