Dulce melancolía,
en la dorada bruma se disuelve,
la tarde se vacía,
triste, lenta, se mueve,
y el alma en hojas mustias se resuelve.
II
Sombras crepusculares,
ocres, frágiles, tibias, se derraman,
suspiros singulares
en la memoria llaman,
y el viento en su nostalgia nos reclama.
III
El aire se estremece,
con su perfume áspero y dorado,
la rama se entristece,
el campo desolado
se cubre de silencio enamorado.
IV
La lluvia se demora,
gris, tenue, cristalina, en su caída,
la tierra se atesora,
nostálgica y vencida,
y el tiempo se disuelve en despedida.
V
Así la vida entera,
como un otoño lento se consume,
la pena verdadera
en su ocaso resume,
y el alma en hojas viejas se perfuma.
Amalia Lateano
q Registrados
Argentina
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