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jueves, 9 de octubre de 2014

La hora de los ruiseñores


Ninguna fueron horas malgastadas

si siempre caminé, por si estuvieras...

Incluso las presentes, si pudieras

volver con flores rojas renovadas.



¡Están los ruiseñores, ya los vieras

beber el agua clara de la fuente!

Antojan  gemas suaves del torrente

sembradas de diamantes, si existieras...



Rencores de tristura en el presente

escondo tras mi llanto en el olvido.

Suturan mis heridas, el sonido



de pasos tan perdidos con la gente.

Decirte de las aves sin sentido...

¡Mentirme tormentosa, si has partido!

 Amalia Lateano


2 comentarios:

Julián Nailes dijo...

Ningun tiempo es malgastado, si lo invertimos en lo que creemos, salga o no, :-)

Tribu amada dijo...

Tienes mucha razón, mi amigo... Un cariñoso saludo agradecido por tu lectura.
Besos
Amalia