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jueves, 8 de mayo de 2008

García Marquez, Gabo

Los pueblos que desaparecen en Argentina se parecen a MACONDO.
He vuelto a la relectura de Cien años de soledad (1967), escrita por Gabriel García Márquez durante su exilio en México.Narra en tono épico la historia de Macondo, pueblo que acaba sepultado y destruído por las guerras y el progreso. Así como la de sus fundadores, la familia Buendía a lo largo de cien años.
Toma el nombre de Macondo de una hacienda próxima a Aracataca, que García Márquez convirtió en uno de los referentes geográficos literarios más inolvidables, como el escritor estadounidense Faulkner había hecho con su condado de Yoknapatawpha (Mississippi).
Esta novela, que escribió en dieciocho meses, muestra ya el estilo consolidado del autor. gabo maneja con maestría sus mundos oscuros y obsesiones, y que, con pequeños matices, constituye el núcleo principal de toda su obra.
El autor dice que su mundo mágico proviene de las leyendas y relatos fantásticos que leyó en su infancia y que le permitieron desarrollar una imaginación desbordada cargada de imágenes obsesivas. Por otro lado, su formación literaria le llevó a escribir historias lineales (con principio y final secuencial) sobre situaciones comprensibles y reales, y personajes identificables, situando como fondo la historia de Colombia y la denuncia de la injusticia social, basándose en el mundo real. De la combinación de estos dos mundos surge el realismo mágico.
Todo ocurre en una pequeña aldea creada por sus habitantes; Macondo.
La historia gira en torno a la familia Buendía y a su pueblo.
A lo largo de la historia vemos un mundo de fantasía y magia alrededor de la familia Buendía y su pueblo. Para ellos todo lo que viene de fuera del pueblo es algo nuevo, diferente, desafiante y excitante, desde una simple sortija hasta una alfombra voladora.
La historia nos muestra el lado más negativo de las personas desde una mirada sociológica y de perspectiva global del pueblo.Todo está casi pautado por el pesimismo que va acompañado de la soledad como castigo a lo vivido.
Así, el coronel Aureliano Buendía, es un ser legendario. Sin embargo,la muerte es su compañera. Su mujer, Remedios, muere después de la boda. Sus diecisiete hijos ilegítimos, mueren todos asesinados, victimas de un atentado sangriento contra la familia. Él mismo, jefe del partido liberal, escapó a catorce atentados, sesenta y tres emboscadas y a un pelotón de fusilamiento. Compartió el común destino solitario de toda la familia, se retiró, y vivió lo que le quedaba de vida de los pescaditos de oro que fabricaba en su taller.
Los dramas son la característica de la novela; los celos de Amaranta a Rebeca las tragedias y catástrofes creadas por la belleza inhumana de Remedios la bella, la milagrosa riqueza y luego la miseria de Aureliano Segundo…
Cada miembro de la familia Buendía agrega su parte de angustia personal a la herencia de José Arcadio, y a la vez, reproduce el destino de un antecesor.
La repetición de los nombres principales de familia tienen unas características: Mientras los Aurelianos eran retraídos, pero inteligentes, los José Arcadio eran impulsivos y emprendedores, pero estaban marcados por un destino trágico.
Mientras nacen y mueren los Buendía, Macondo crece, se enriquece, se arruina, y, finalmente, desaparece.
Es importante destacar la maldición del incesto que Úrsula no dejaba de advertir y que al final se cumplió con el hijo de Amaranta y Aureliano, tía y sobrino, que al nacer tuvo cola de cerdo. Otro personaje puntual es Melquíades en la familia. Está al lado de los Aurelianos.
Presiente el destino de la familia y lo escribe en unos pergaminos, que no serán descifrados, hasta que pasen cien años por Aureliano.
El final de la novela es la trágica manera con la que Gabriel García Márquez decide poner fin a los Buendía y a Macondo:Al muchacho con cola de cerdo se lo comen las hormigas y Arcadio está destinado a morir, en el momento que termine de descifrar los pergaminos centenarios de Melquíades.
Cien años de Soledad es ua obra emblemática.Dirán algunos que es una fábula.Pero es la crónica completa de Macondo confundida con la historia de la familia Buendía que fundó el pueblo.
El patriarca, José Arcadio Buendía, marca la dinastía con el sello de la desmesura imaginativa y el delirio inventivo. No quiero pecar de soberbia pero mi puenlo tiene mucho de MACONDO.
Sospecho que también vendrá la muerte a los personajes, y su soledad sérá como un castigo por el sencillo hecho de haber actuado como seres sin alma

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